viernes, 7 de agosto de 2015

Olvidarte

Olvidarte al filo de la tarde
Olvidarte porque ya el tiempo me lo exige
Olvidarte como máximo castigo por dejarte ir
Olvidarte porque no tengo más remedio

Olvidarte en medio de las convulsiones emocionales
Olvidarte para aplacar el terror de los días azules
Olvidarte para hacer un pacto con el dolor
Olvidarte porque sólo hemos sabido crear pasado

Olvidarte porque tu recuerdo es ahora muy cruel
Olvidarte, Oh dama, porque hacia adelante es mi vida
Olvidarte porque te perdí sin haberte tenido
Olvidarte para echarte a tumbos del piélago de mi inconsciencia

Olvidarte para machacarte, para borrarte de la faz de mi Ego
Olvidarte para empezar una nueva vida
Olvidarte para accionar lo que me enseñaste
Olvidarte al filo de la tarde...

domingo, 2 de agosto de 2015

Linda Goodman

Fragmento de un capítulo del libro de Linda Goodman: 

El  niño  es  ahora  un  púber,  y  el  alma  ha  evolucionado hasta  la  etapa  de  Cáncer:  flota  entre  la  infancia  y  la madurez, anhela ser adulto y sin embargo vacila en pasar al otro lado. Cáncer vuelve a avivar la conciencia de las  fuerzas  nocturnas  negativas,  femeninas  y  reflexivas. Pero  esta  segunda  experiencia  de  la  noche  está fusionada  con  una  sensación  nueva,  más  rica  e  incluso  más  sensual  (que  era  sólo  una  inspiración  poética,  y todavía  no  una  realidad  auténtica,  en  el  nivel  anterior  de  Tauro),  porque  se  ha  producido  un  cambio  de estación. El despertar de la primavera se ha ahondado en un sueño de una noche de verano con toda su belleza madura y fragante para estos hombres y mujeres, estos Oberón y Titania, de Cáncer. Ahora  la  melancólica  y  sensible  alma  «púber»  vacila  entre  la  dependencia  infantil  y  el  mundo enloquecedoramente seductor y tentador de los adultos (¿qué significa ser hombre o mujer?). Esto se expresa deliciosamente  en  los  experimentos  entre  los  mundos  humano  y  feérico  del  famoso  clásico  del  Tauro Shakespeare.  Puck,  el  simbólico  púber  Cáncer,  observa  a  los  adultos (humanos)  en  el  entorno,  y  es  prodigiosamente  sensible  a  todo  lo  que  ve  y  oye.  Pero  este  mundo  adulto,  material,  que  él  espía  con  tanta vehemencia, exhibe vislumbres de frecuentes desilusiones. Y por ello los sueños de Cáncer están llenos de sobresaltos, hacen que el Cangrejo clame en la noche, y que a veces saque del armario el viejo y simbólico osito de Tauro y lo abra& fuertemente cuando nadie lo ve. Tal  como  les  sucede  a  los  hombres  y  mujeres  de  Cáncer,  los  estados  de  ánimo  cambiantes  de  los  púberes cabales los intrigan a éstos tanto como a sus familias. Pero estos terrores son muy concretos para los Cáncer, quienes  temen  que  la  madurez  implique  la  pérdida  de  la  seguridad  de  la  que  disfrutan  junto  a  sus  padres y sobre  todo  junto  a  la  madre.  ¿Los  futuros  extraños  se  preocuparán  tanto  por  los  Cáncer  y  los  amarán  tan incondicionalmente como la madre? Cáncer sospecha que no. Incapaces de explicar sus aprensiones, los Cangrejos se tornan reservados, sueñan a solas... o se esconden y se enfurruñan, imaginando que nadie los entiende. En el nivel de Cáncer, la posible pérdida de la protección parental  obsesiona  al  inconsciente.  Cáncer  ya  ha  aprendido  lo  que  es  la  pérdida.  Quizá  los  amigos  de  la  infancia se han mudado, la familia ha cambiado de residencia, el viejo barrio con el que estaba compenetrado ha desaparecido. El mundo ya no es tan emocionante ahora que el Cangrejo intuye sus trampas ocultas. Los hombres  y  mujeres  Cáncer  «púberes»  saben  que  la  maduración  les  producirá  infaliblemente aflicciones inesperadas, y por ello se aferran a aquello en lo que saben que pueden confiar: el ayer. Como las nuevas sensaciones son muy agudas, Cáncer ve una combinación de tragedia y comedia en la Vida a  medida  que  ésta  se  expande  en  su  conciencia  a  lo  largo  de  su  primera  incursión  por  el  sensible elemento Agua.  Igualmente  a  pesar  de  su  timidez  innata,  el  alma de  Cáncer  no  se  dejará  relegar  a  segundo  plano, porque  ésta  es  la  segunda  experiencia  como  líder  cardinal,  que  puede  trocar  el  miedo  ilógico  en  cautela sensata. Los Cangrejos desean tanto la Luna llena como la nueva, sólo tienen una conciencia parcial de lo que anhelan...  y  son  renuentes  a  averiguarlo.  ¿Qué  reserva  el  mañana?  El  sentimiento  empuja  el  alma  Cáncer púber a las lágrimas. Impulsados por la necesidad de ocultar sus verdaderas emociones, los Cangrejos dicen:  «yo  SIENTO», y  después  para  que  nadie  sospeche  que  sienten  tan  vehementemente,  bromean,  creyendo engañar  a  los  demás.  Si  al  hombre  o  mujer  Cáncer  no  se  lo  trata  con  ternura  en  esta  etapa  crucial  de  la  evolución del alma, desarrolla un caparazón permanente duro y protector para defenderse del mundo cruel. Las cualidades positivas de Cáncer son la imaginación, la tenacidad, la ternura, la sensibilidad. la solicitud y la cautela. Expresadas en su forma negativa se transforman en mezquindad, irritabilidad, melancolía, avaricia y cobardía, comportamiento posesivo y ánimo taciturno. Para  el  Cáncer,  así  como  para  el  verdadero  púber  inseguro  y  sentimental,  el  amor  ha  vuelto  a  asumir importancia, por encima de todo. Pero ahora es sinónimo del hogar, que representa la seguridad emocional... y la necesidad de amor es tan grande que debe encubrirse tras las lágrimas afligidas y la risa lunar.

Luvina

Desde la entrada ya se percibe el olor a libro mezclado con exquisito café. El espacio es deliciosamente acogedor, hay como un áura de no se qué elitismo intelectual pero eso no es algo necesariamente malo, no tiene por qué serlo, en fin. Luvina no hace justicia al cuento homónimo de Juan Rulfo del que creo extrajeron el nombre. Luvina Libreria sin duda queda en lo alto del cerro, pero no en un cerro desolado, gris o sepia, árido y triste, ¡nada de eso!

Claridad




Claridad



 Las cosas que no quieren suceder
son las que vemos en los sueños,
los fantasmas de la villa encantada
disfrutan de sus vacaciones,
el regreso a la realidad
siempre es un mecanismo atascado
y una máscara de enormes colmillos
avanza por los estrechos pasillos,
no se lo cuentes a papá
o nos encerrará en su miedo,
no se lo digas a mamá
o se vendrá a bailar con nosotros,
oh, en el profundo abismo de los días
mi subrazón subsiste
y el amanecer nos anuncia
que el mar volverá a ser azul
y blanco el arañazo de las olas,
sobrevuela el alba
la luz que aguardaba en los cementerios
la huida de los fantasmas,
el sol entibia las rocas
sobre las cimas de la realidad,
mi tierna tórtola turca,
bailemos aún unas horas,
podréis correr y gritar
pero no podréis encontrarnos,
suele quedar un rescoldo en la hoguera,
una sombra en las nubes,
una pausa en el flujo del discurso
que tú puedes interpretar,
la realidad como mundo infernal,
si yo elegí el camino más difícil
y me quedé a vivir en él,
tú lo crees cada vez más oscuro
y sin embargo la luz brilla ahí,
refulgiendo ante ti,
la realidad no es un mundo infernal
sinō el país en el que vives
y deberás intentar entender
en lugar de encender inciensos
y recitar huecas plegarias
en las mansiones encantadas,
los fantasmas no oyen tus susurros
y se ríen en el silencio, escúchalos,
de los humos perfumados,
de los rezos aturdidos,
mientras la nova fulgura ante ti,
reluciendo aún ahí,
oh, la profunda bruma de los días,
la oscuridad causa ceguera
y la luz solo deslumbra a los ciegos,
los que porfían en negarse a ver,
mi tierna tórtola turca,
vamos a bailar aún un poco,
un año o una breve eternidad,
si el tiempo tampoco existe
no te detengas a esperar,
que no hay más y es mucho
lo que nos resta por bailar,
y nadie lo sabe ni lo sabrá,
como viento viene y en viento vuelve,
aunque corra, nunca me alcanzará,
algunos líquenes en la sombría
profundidad de la vida
prefieren ignorar la claridad
mientras otros, firmes, subsisten
aferrados a las rocas
sobre las cimas de la realidad,
y el mar sigue siendo azul
por la mañana y las olas
arañan blancas la playa
y la luz colma el alba
deslumbrando solo a los ciegos,
sí, tierna tórtola turca,
sumidos en la honda oscuridad,
pero la luz está brillando ahí
y tú cada vez sin embargo
ves el cielo más oscuro,
y la tenebrosa niebla te envuelve
y el horror se ríe bajo tus pies..


Alejandro


El futuro

¿Qué dolor secreto tengo en el alma que me impide ir tras de ti? He vuelto a Bogotá con más dudas que respuestas. Decidí hacer este viaje para encontrar respuestas, pero he llegado con las manos vacías y en cambio he traido más preguntas.

¿Dónde está el chico del futuro? ¿Aquel por quien los profesores del colegio apostaban todo y un futuro académico y económico prometedor? Aquel chico juicioso, lector, aplicado, con todas las credenciales para ser becado, con un futuro universitario ,académico e intelectual prometedor, ¿dónde está? ¿a dónde se ha ido? La pregunta del siglo es ¿por qué estamos en este futuro y no en aquel?

Eras tu

Y a lo mejor si, a lo mejor tu eres la prueba de eso que llaman "enamorarse". ¿El amor se sabe, se tiene certeza de él? Dicen que cuando uno está enamorado está seguro, pero no, yo todavía lo dudo, no estoy completamente convencido, la única certeza es que sé que tu eras diferente, eras una chica distinta a todas las demás.