miércoles, 28 de junio de 2017

Al poeta Héctor Escobar se lo llevó 'El Diablo'


La última vez que vi a Héctor Escobar Gutiérrez estaba en una silla de ruedas. Verlo así me causó impacto. Guardé silencio y durante segundos no pude decir mayor cosa. Adentro, desde el fondo de su casa en Providencia, un barrio tradicional de Pereira, Soley Salazar, la ‘mona’, su compañera fiel, me estiraba la mano derecha en señal de que siguiera hacia el interior de la mística casa.

Hasta allá llegamos con el grupo de estudiantes del programa de Comunicación Audiovisual y Multimedios de la Fundación Universitaria del Área Andina, integrantes del Proyecto ‘Pereira 150 líderes’, quienes habían seleccionado el nombre de Escobar Gutiérrez, a quien conocían más como ‘El Diablo’, más como uno de los personajes influyentes de Pereira y del país.

A los jóvenes realizadores, conocer a ‘El Diablo’ en vivo y en persona, les llamaba la atención. Meses atrás me habían manifestado su interés de grabar al poeta, al sonetista y poder compartir con él algunos minutos.

Sentían curiosidad de saber cómo este pereirano que solo estudió hasta segundo de primaria en el colegio público Deogracias Cardona, se convirtió en profesor de filosofía, en un reconocido poeta y sobre todo, como fue proclamado como el Papa Negro luego de que fundó en esta ciudad el Santuario Tántrico de Suramérica, un lugar para venerar al diablo.

Arribamos a su casa hacia las 2:30 de la tarde en un día entre semana cuando el sol picaba más duro. Iban Luisa Monsalve, Jaime Andrés Villa, Manuel Loaiza y Jonathan Vargas.

Escobar estaba en su alcoba, sentado en su cama, un recinto oscuro, cerrado, donde el aire y la respiración se sentían. El lugar estaba decorado con un nochero, una cama muy delgada y en las paredes cuadros e imágenes con puntas colgadas que aludían al satanismo.
Jonathan y Manuel miraban con atención cada detalle, fijaban sus ojos en cada pequeño rostro tallado que había en la habitación. Jaime Andrés dijo en seco que el lugar no servía para grabar, que estaba oscuro.

De inmediato decidimos trabajar afuera en el comedor, donde la luz entraba desde lo alto de la casa. Manuel le dijo a Escobar que había que sacarlo. Escobar le respondió que ese sería un problema nuestro, que salir del sitio era un lío. Sin reparo, Manuel le dijo que lo cargaría y Escobar no se opuso. El joven lo tomó por la cintura y lo alzó hasta la silla. Luego procedimos a sacarlo. Tomamos la silla, una parte de los costados y la otra de las ruedas y lo alzamos hasta llevarlo al comedor.

Sus ojos y un poema

Ya afuera, le vimos el rostro blanco, sus ojos hundidos y sentimos su voz gruesa, honda y pausada. Por instantes lo volví a ver, así como fue siempre: altivo, seguro e interesante. Para muchos soberbio pero para otros: culto, serio e irónico…Ese era Escobar, el mismo que apareciera en el cortometraje ‘El Papa Negro’ dirigido por Diego Alejandro Espinosa Alzate; el mismo que durante décadas fuera portada de revistas y de periódicos donde se proclamaba como promotor del satanismo en el mundo y el mismo que fuera invitado por monseñor Darío Castrillón Hoyos a dar una charla sobre satanismo a la congregación de sacerdotes de Risaralda.

El escritor Gustavo Colorado, en su texto Cara a cara con El Diablo, recordó que Escobar no pudo participar como invitado especial en el I Congreso Mundial de Brujería, que se realizó en Bogotá en 1975. Unos sacerdotes –relató el escritor- que se encargaron de seguir de cerca el curso del evento, fueron quienes se opusieron a la presencia de Escobar.

Aunque no pudo estar en el Congreso, el poeta sí fue quien ofició la primera misa negra en Pereira. Escobar siempre aclaró que era satanista y no satánico. Es más, rechazaba los sacrificios y los actos vandálicos que se hacen en nombre del diablo.

Colorado también narró que en alguna ocasión Escobar fue acusado en una inspección de Policía por un hombre con el que se reunió en varias ocasiones y que sufrió desordenes emocionales. Lo sindicó de haberle robado el alma. Y en otras, investigadores de la Policía visitaron la casa de El Diablo tratando de establecer conexiones entre algunos delitos rodeados de características especiales y él.
En el espacio de la sala, Luisa acomodó algunas imágenes, movió cerámicas, ajustó algunos cuadros y levantó varios de sus poemarios. Los demás encendieron las cámaras, abrieron sus trípodes y verificaron el sonido. Escobar desenfundó un cigarrillo y la ‘mona’, desde lejos, le reprochó que fumara. Escobar lanzó humo una primera vez, luego dos, después tres y se acomodó en la silla con esa vanidad que siempre lo caracterizó. Dominaba la escena, se sentía tranquilo, dispuesto a responder. “Pereira es una ciudad muy especial por sus expresiones artísticas, porque es una ciudad en crecimiento, y porque a través de ella he descubierto y me he dado cuenta que Pereira es la ciudad que necesito para darle curso a mi obra. Yo entiendo por Pereira, que es un espacio para soñar, un espacio para recorrerlo, para identificarlo en cada uno de mis poemas”, respondió.

Minutos después le pedimos que leyera uno de sus poemas y la ‘mona’, desde la distancia, dijo que ya no podía, que a raíz del derrame cerebral no podía leer. Entonces Escobar señaló hacia la mesa donde estaba un disco compacto y dijo que de allí podíamos extraer algún fragmento de sus sonetos y así lo hicimos: “si de tanto estar vivo es que se muere / si de tanto querer es que se olvida / ¿Dónde estará la gracia prometida que nos hará sentir que un Dios nos quiere?”. Ese era Escobar, el lírico, el preocupado por la métrica milimétrica, el escritor disciplinado reseñado en otros países, leído en la maestría de Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira y consultado en el sector académico.
Un provocador que animó desde sus letras y su actitud a grupos de metal de la ciudad que hoy triunfan en Europa y en los Estados Unidos; merecedor de un perfil literario que lograra con acierto Juan Miguel Álvarez para El Malpensante, un hombre que abrió el camino de la poética en varios de los jóvenes de la ciudad que se lanzaron a escribir y que replicaron con orgullo su forma de ver la vida. Amigo de intelectuales, de gente adinerada que lo apoyó siempre, de lectores que siguieron su obra.

Al terminar, los realizadores levantaron sus equipos, se despidieron de él y Escobar apenas alzó la mano, no dijo nada, sólo se llevó un nuevo cigarrillo a la boca. Escobar dejó la tierra y quién sabe dónde está, quizá se lo llevó el diablo. Lo despidieron sus amigos el domingo 19 de octubre en el cementerio La Ofrenda. Queda leer sus 10 libros de sonetos y poemas  y recordarlo con el cabello hacia atrás, vestido de traje negro impecable, serio y buen amigo.

Escrito por, FRANKLYN MOLANO GAONA
Pereira

martes, 27 de junio de 2017

Locura, cuento y muerte en la vida de Horacio Quiroga


Horacio Quiroga, el mayor cuentista latinoamericano, nacido un lejano 31 de diciembre de 1878 en el departamento de Salto, en la República Oriental del Uruguay, sin lugar a dudas vivió una vida trágica, marcada desde el inicio por la muerte y el abandono de sus seres queridos, razón que lo fue hundiendo en una atmósfera dramática rodeada de alucinaciones, crímenes, locura y estados delirantes, sentimientos que marcarán sus obras literarias.
El escritor en su juventud fue un buen deportista, pero también un gran lector.
Hijo de un vicecónsul argentino, Horacio Silvestre Quiroga Forteza, fue testigo de su muerte, cuando su escopeta se disparó accidentalmente. Luego de la tragedia, su madre, la uruguaya Francisca Forteza, lo llevó a Córdoba junto con sus hermanos.
En 1891 contraería sus segundas nupcias con Ascencio Barcos, quien fue un buen padrastro para Horacio y sus hermanos; una vez más la tragedia se hizo presente ya que éste sufre un derrame cerebral, lo que le impidió hablar y posteriormente se suicida disparándose con una pistola.
El escritor en su juventud fue un buen deportista, pero también un gran lector. Sus primeras referencias literarias fueron Leopoldo Lugones y Edgar Allan Poe, quienes posteriormente marcarían sus escritos. Colaboró en las publicaciones La Revista y La Reforma.
Su primer gran amor fue María Esther Jurkovski, quien fuera la inspiradora de “Las sacrificadas” y “Una estación de amor”, que posteriormente compusiera Quiroga. Debido a sus colaboraciones en el semanario Gil Blas de Salto puede conocer a Leopoldo Lugones, con quien inició una amistad.
Quiroga había estudiado en Montevideo y en 1899 fundó en su tierra natal la Revista de Salto, empresa que fue un fracaso; a raíz de éste partió a Europa, viaje que narrará en su obra Diario de un viaje a París (1900).
A su regreso a Montevideo fundó el consistorio del Gay Saber y, pese a su juventud, logró presidir la vida literaria de la capital del Uruguay y las polémicas con el grupo de J. Herrera y Reissig. En 1901 publica su primera obra del género poético: Los arrecifes de coral. En esa época fallecieron dos hermanos a causa de la fiebre tifoidea; a esas se les sumará otra tragedia: al ayudar a limpiar su arma, mata por accidente a su gran amigo Federico Ferrando.
El escritor se sintió desolado y parte hacia Argentina a vivir con su hermana María, donde su cuñado le enseña pedagogía; posteriormente se desempeñaría como profesor de castellano en el Colegio Británico de Buenos Aires en 1903.
Tiempo después partirá junto a su amigo Leopoldo Lugones a una expedición financiada por el Ministerio de Educación a Misiones, con el objetivo de documentar las ruinas de las misiones jesuitas, en la cual participó como fotógrafo; a tal grado fue marcado por esta experiencia que decidió invertir su herencia en unos campos de algodón.
Una vez más un proyecto del escritor fracasaba, aunque fue el detonante para que se decidiera a cultivar la narración breve y desarrollar su estilo. En Buenos Aires trabaja en el Consulado de Uruguay, en 1904; publica El crimen del otro y una novela breve, Los perseguidos (1905), que surgió del viaje realizado con Leopoldo Lugones, y en 1908 una extensa obra denominada Historia de amor turbio.
El 19 de febrero de 1937, Horacio Quiroga bebió un vaso de cianuro que terminó con su vida.
Pasan los años y en 1917 escribe Cuentos de amor, de locura y de muerte, sus relatos para niños Cuentos de la selva (1918), Anaconda (1921), El desierto (1924) y La gallina degollada y otros cuentos, (1925).
Colaboró para publicaciones como Caras y Caretas, Fray Mocho, La Novela Semanal y La Nación, entre otros. En 1927 se casó con una amiga de su hija Eglé, con quien fue padre de una niña, también publicará el libro Pasado amor, el cual prácticamente pasó desapercibido.
Una vez más el escritor se sintió rechazado y retornó a Misiones para dedicarse a la floricultura. En 1935 publicó su último libro de cuentos, Más allá. Quiroga empezó a sufrir una prostatitis, y su esposa lo abandonará. Será hospitalizado en Buenos Aires, donde se le diagnostica un cáncer gástrico.
El 19 de febrero de 1937, Horacio Quiroga bebió un vaso de cianuro que terminó con su vida. Aunque la tragedia después de su muerte seguiría marcando la familia y amigos del escritor salteño. Su hija mayor, Eglé Quiroga, se suicidó, al igual que su viejo amigo el escritor Leopoldo Lugones, con una mescla de whisky y cianuro, y por último su hijo varón, Darío, que era guionista cinematográfico, se suicidó en un arranque de desesperación en 1951.
Sobre la muerte, Horacio Quiroga había confesado por carta a uno de sus amigos:
Cuando consideré que había cumplido mi obra, es decir, que había dado ya de mí todo lo más fuerte, comencé a ver la muerte de otro modo. Algunos dolores, ingratitudes, desengaños acentuaron esa visión y hoy no temo a la muerte, amigo, porque ella significa descanso. That is the question. Esperanza de olvidar dolores, aplacar ingratitudes, purificarse de engaños. Borrar las heces de la vida ya demasiado vivida, infantilizarse de nuevo; más todavía: retornar al no ser primitivo, antes de la gestación y de toda existencia: todo esto es lo que nos ofrece la muerte con su descanso sin pesadillas.

Artículo tomado de letralia.com. Escrito por Washington Daniel Gorosito Pérez, publicado el 26 de Mayo de 2016 con expresa autorización de letralia.com

Washington Daniel Gorosito Pérez Escritor uruguayo (Montevideo, 1961). Radica desde 1991 en Irapuato, Guanajuato (México). Catedrático universitario, investigador, escritor. Tiene premios de cuento, poesía, ensayo, periodismo e investigación en Uruguay, México, Argentina, España, Estados Unidos, Brasil, Alemania y Francia.

lunes, 26 de junio de 2017

Poeta RUSO - Yevgueni Yevtushenko


 Murió Yevgueni Yevtushenko. Había nacido en Siberia en 1932; su primer poema fue publicado en el diario Sovietski Sport en 1949, cuando contaba con escasos diecisiete años; con el tiempo se convertiría en el miembro más joven de la Unión de Escritores de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Con más de 150 obras en su haber fue nominado desde 1963 en varias ocasiones al Premio Nobel de Literatura.
En la década de los 60, los jóvenes lo ungieron como su poeta preferido dado su estilo nuevo y fresco, de ahí que se transformara en un símbolo importante de ruptura con el duro estalinismo en la época del mandato de Jrushchov. Su poesía brincó de temáticas como la amorosa hasta el resurgimiento del antisemitismo, pasando por el enorme poder de la burocracia.

Fue ensayista, novelista, guionista y director de cine; autor de canciones, con más de 150 obras en su haber fue nominado desde 1963 en varias ocasiones al Premio Nobel de Literatura. Una obra clave en su producción literaria fue No mueras antes de morir, escrita en 1998, donde describe con enorme ironía, entre lo ficticio y lo documental, la situación que presentaba la Unión Soviética en los inicios de la década de los 90.

En el poema “Bratski Ges” (“Estación hidroeléctrica Bratski”) encontramos el siguiente verso: “En Rusia un poeta es más que un poeta”, el que se convertiría en un aforismo y su manifiesto personal. Al enterarse de su fallecimiento Natalia Solzhenitsyn, viuda del escritor y disidente ruso Alexander Solzhenitsyn, que recibiera el Nobel de Literatura en 1970, dijo sobre Yevtushenko: “Influyó en el tiempo en que vivía e hizo cambiar muchas cosas”.

Fue bautizado por algunos como “el poeta del deshielo”, otros lo denominaron el del “inconformismo”, dada su libertad de tono y su ruptura con las normas que se admitían en la literatura de la época estalinista. En 1968 visitó México, como único participante del mundo comunista, al Encuentro Internacional de Poetas que formó parte del programa cultural de los Juegos Olímpicos de México 68. Hizo una lectura de sus poemas en ruso que fueron traducidos al español ante veinte mil personas.
Fue sepultado en el cementerio de Peredélkino, un poblado en las afueras de Moscú, cerca de la tumba de otro enorme literato como fue Boris Pasternak; así era su deseo.
De alguna manera el poeta se transformó en una molestia para la élite gobernante soviética; cuando la URSS colapsó decidió acabar sus días en Estados Unidos. Entre sus irreverencias frente al poder se cuenta que una vez fue interrogado sobre por qué se ponía las camisas estampadas con flores multicolores que solía usar, siendo su respuesta demoledora: “Lo hago sólo para dar un poco de color a la gris vida soviética”.

Desde 1991 vivía en Estados Unidos, siendo profesor de literatura en la Universidad de Tulsa, Oklahoma, al momento de su fallecimiento. Solía decir: “Me acusan de dar clases en Estados Unidos, incluso de vender mi alma a la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Pero yo doy clases a los nietos de aquellos que se abrazaban con nuestros abuelos en las orillas del río Elba”.

Fue sepultado en el cementerio de Peredélkino, un poblado en las afueras de Moscú, cerca de la tumba de otro enorme literato como fue Boris Pasternak; así era su deseo. Este pueblo era un lugar mítico donde tenían sus casas de campo los escritores y artistas soviéticos.

Entre sus obras destacadas se encuentra el poema “El ajedrez de México”, escrito originalmente en español durante la visita que realizara en 1968, el cual transcribo a continuación:

El ajedrez de México

El sol amodorrado.
El polvo amodorrado se derrumba por el camino.
El tañido amodorrado del espejismo.
El gemido amodorrado de un buey.
Flotan bamboleándose con modorra
un sombrero y otro sombrero;
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.
En castellano el peón es el campesino más pobre
y es también
la figura más pequeña del ajedrez.
Sacrificar al peón es una ley de todos los partidos,
el triste ajedrez de América Latina
es una burla amarga para ustedes:
primer peón,
segundo peón,
tercer peón.
Los pedacitos de la tierra campesina
son las casillas de este tablero tan cruel.
Con ustedes, los héroes del machete,
juegan desde los tiempos más lejanos.
Las manos sucias que no huelen nunca
como huele el mango salado del machete.
Juegan con el primer peón,
con el segundo peón,
con el tercer peón.
¡Que lástima, señores socios del ajedrecismo político,
que este tablero no sea liso!
¡Sería magnífico nivelar estas incómodas montañas!
¡No dejan jugar!
¡Afuera estas torpes palmas y estas cabañas!
Y la muerte mete en su sombrero,
brillante por fuera, pero negro por dentro,
los mete a ustedes:
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.
¡Traición, hermanos peones!
¡Quitaron del tablero a Emiliano Zapata y Pancho Villa!
El peón que cumplió su papel
no es necesario para los señores ajedrecistas.
Nos sacan a todos del tablero
o el puño de hierro,
o dos dedos, tan tiernos,
quitan al primer peón,
al segundo peón,
al tercer peón.
Cuántos peones cayeron
sin cantar hasta el fin La cucaracha.
Ellos no se convirtieron en reyes.
¡Las patadas son tan duras!
Pero dentro de los muertos
se ocultan los reyes,
asesinados en los peones;
en el primer peón,
en el segundo peón,
en el tercer peón.
¡Viva el quinto peón!

Artículo tomado de letralia.com. Escrito por Washington Daniel Gorosito Pérez, publicado el 15 de junio de 2017 con expresa autorización de letralia.com

Washington Daniel Gorosito Pérez Escritor uruguayo (Montevideo, 1961). Radica desde 1991 en Irapuato, Guanajuato (México). Catedrático universitario, investigador, escritor. Tiene premios de cuento, poesía, ensayo, periodismo e investigación en Uruguay, México, Argentina, España, Estados Unidos, Brasil, Alemania y Francia.

domingo, 25 de junio de 2017

Lo que NO debemos llamar, Literatura


Hoy en día, en que está de moda saquear términos cultos para referirse indiscriminadamente a asuntos a veces hasta antagónicos, queremos compartir una columna de el diario EL TIEMPO, donde se refieren a algo que equivocadamente denominan "literatura esotérica". Y más que un "guiño" es un llamado de atención y una molestia. La literatura, la verdadera literatura es una cosa bien distinta. Desde Preludio al Paraiso queremos dejar bien claro que no todo lo escrito es necesariamente literatura, no todo lo escrito en papel y que tenga forma de libro, tiene una pretensión estética ni una aspiración a la belleza, al arte y a la sublimación de lo sutil y bello. Como lo dijimos la vez pasada, tampoco puede ser literatura, las letras de una canción de un cantante popular. Bienvenidos.

 ESOTERISMO: LITERATURA EN APOGEO

 

Si las ediciones de los libros claves se multiplican (hay que recordar que el I Ching fue uno de los precursores), las consultas al horóscopo y al tarot están inbuidas de una nueva sensibilidad. Hoy, para lograr el trazado de la carta astral, es necesario esperar un turno que puede tardar meses en llegar. El auge está en todos los campos: el conocimiento sobre las esencias florales y las propiedades de las gemas se hace imperioso y los periódicos no dejan de divulgar sus propiedades y, reconociendo la amplia popularidad del tema, multiplican sus secciones esotéricas . Se reconoce cada día cómo la medicina alternativa abre otras posibilidades y marca nuevas pautas para el tratamiento de las enfermedades.

Conferencias, talleres, cursos y nuevas instituciones propagan una nueva manera de buscar otras formas de vida. Sin duda, la antigua, fuerte y aparentemente infranqueable racionalidad, que ha dominado la cultura durante mucho tiempo, ha ido perdiendo, ante los nuevos fenómenos, su férrea consistencia. Las bases sobre las que descansan la incredulidad y la sospecha se desplazan y los escépticos de antes admiten otros saberes, porque la actitud obstinadamente mantenida contra lo irracional, lo inexplicable, lo sobrenatural o lo esotérico, se ve rebasada, si no por una cauta curiosidad, por una inquietud manifiesta.

Tal es el panorama general que hoy se encuentra en un amplio sector de la sociedad, como un impulso radical de renovación y transformación. Qué ha sucedido en el curso de estos años para que la cultura se amplíe hacia esos nuevos y seguro muy antiguos horizontes? Se ha convertido el esoterismo en una moda? O, es un hecho que responde a la necesidad de escapar de una visión puramente materialista de la vida? Se busca con ello aventajar el presente con visiones sobre el futuro? Abre nuevas perspectivas dentro de una noción indidivualista del destino? Es una indicación acerca de la búsqueda de otro conocimiento frente a la ignorancia del hombre? Es, sencillamente, un fenómeno social y cultural, o, para decirlo de una vez, más bien se trata de un fenómeno cósmico ? Para Mauricio Puerta, el astrólogo que se ha convertido en una de las figuras claves en este dominio, este cambio de actitud de niguna manera resulta sorprendente, incluso era del todo predecible, pues está inscrito en la marcha misma del universo: puede leerse con toda claridad en el cambio de era zodiacal. De Piscis a Acuario. De la era de Piscis, regida por el planeta Neptuno, bajo la configuración humana del yo creo afirma Mauricio Puerta, se ha pasado a la era de Acuario, la era del yo sé , la era del maestro interno, del hombre compartiendo lo que es, no lo que tiene, y donde uno de los lemas fundamentales es: No estás solo.

Marcado y guiado por la nueva configuración astrológica, el hombre de hoy ha de experimentar una vuelta sobre sí mismo. Es el tiempo del reencuentro personal, que al significar la aceptación plena de la persona y el cuidado de sí mismo (en su aspecto físico y espiritual), implica el aprecio del otro en una dimensión mucho más armónica. Lo que conlleva también una búsqueda de otra actitud ante la vida: que la gente le dé posibilidades al otro de ser como él. El esoterismo para Mauricio Puerta consiste en meterse dentro de sí, en encontrar respuestas en su propio interior. Más que un conjunto de creencias o de ritos, el esoterismo es algo que adquiere vida plena en la conciencia del individuo.
Con otro lenguaje, pero con algunos puntos de vista semejantes, Claudia Restrepo de Reyes, directora del Centro Minerales Esotéricos, piensa que el esoterismo ha llegado a cierta madurez como resultado del cambio de las influencias astrales de la nueva era, que obran sobre los campos energéticos, creando un nivel superior de conciencia. Y este cambio afirma puede percibirse en todo: en la nueva sensibilidad de los niños, en el concepto global de la vida, que son los patrones de la cultura de nuestra época. Pero nada de esto añade Claudia Restrepo implica una doctrina, un credo o un movimiento religioso; sencillamente se cree en otras dimensiones, incluso se visualizan seres de otras dimensiones . Su experiencia con los minerales y la cristaloterapia la han llevado a convencerse del procesos que años atrás eran juzgados con incredulidad. Y si hace uso de las piedras como métodos de curación, es porque cree en el poder de entidades espirituales superiores asociados a los minerales.
Piedras como el cuarzo son materializaciones de otra dimensión, que poseen información con poderes específicos . Claudia Restrepo las usa en el tratamiento de fobias, pesadillas, malas relaciones, enfermedades sicosomáticas, etc. Y es que, según ella, la colocación de la piedra se puede utilizar también para penetrar en vidas pasadas y guiar a la persona a través del pasado para sacar a luz el origen del problema , que es otro método de curar, semejante al expuesto por Brian L. Weiss en su libro Muchas vidas, muchos sabios.

El esoterismo, por denominar con una sola palabra un vasto dominio del saber, no es algo nuevo, una moda de última hora. Por el contrario, sus fundamentos están en las más antiguas tradiciones de la India, Egipto, Mesopotamia, Grecia, e incluso en las civilizaciones precolombinas desaparecidas, donde hay rastros de saberes secretos. Y aunque el notable impulso que hoy goza el esoterismo y la literatura esotérica se manifiesta como una modificación de la conciencia o como un cambio de los paradigmas, bajo las circunstancias actuales ha desencadenado tanto fervor como resistencia.
El poeta y curioso de estos temas Fernando Arbeláez se ha hecho una idea de esta tensión a través de la lectura de la novela de Umberto Eco El péndulo de Foucault. Señala cómo a partir de Kant se realiza en la filosofía una crítica al cristianismo, al pensamiento occidental y a la cultura judeo-latina, pero muestra cómo al mismo tiempo, pervive una tradición esotérica, oculta. Lo que Eco hace afirma Arbeláez es destruir la posibilidad de esa tradición, algo así como lo que hace Cervantes en El Quijote con las novelas de caballería: se burla discreta y profundamente del auge de esas publicaciones. Eco continúa Fernando Arbeláez sugiere que tras esa literatura no hay nada. Que es algo que se utiliza como un negocio, como el de las publicaciones más triviales.

Lector apasionado de estos temas, que le inquietan de tiempo atrás, traductor de El arte de la guerra, del maestro Sun Tzu, Fernando Arbeláez entiende que al lado de literatura seria, de los libros clásicos, que según Borges son libros que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad , al lado de esa literatura aparece otra, muy imaginativa, con especulaciones muy fáciles, que puede ser engañosa (por lo fácil), pero que atrae al público que trata de desvelar el misterio al cual estamos enfrentados todos: el mundo que nos rodea.

De hecho, es posible que el esoterismo vulgarizado deba más a esa literatura poco confiable, que a las verdaderas contribuciones, sentadas en terrenos más firmes. De ahí que no todo lo que se conoce por literatura esotérica sea igualmente válido, ni enteramente aceptable, pues este, como se sabe, es campo fértil para la especulación y la fantasía. Como retorno a la filosofía de Oriente, como la búsqueda de una conciencia tranfigurada, como fusión del espíritu y la naturaleza, incluso como práctica transformadora de sí mismo, lo que genéricamente se ha llamado esoterismo tiene una resonancia y una gravitación a la vez íntima y universal.

William James hace más de un siglo advirtió las posibilidades de este fenómeno humano bajo el punto de vista del pragmatismo y la psicología: La práctica escribió puede cambiar nuestro horizonte teórico y puede hacerlo de modo doble: conducir a nuevos mundos y suscitar nuevos poderes. El conocimiento que nunca lograríamos permaneciendo en lo que somos, acaso sea alcanzable en consecución de poderes más altos y una vida superior, que podamos lograr moralmente .
Reseñas El arte de la guerra, del maestro Sun Tzu. Sun Wu. Introducción de F. Arbeláez. Elektra, 125 páginas. Bogotá, 1993.

Considerado como la suma y la esencia del saber estratégico, El arte de la guerra, con más de dos mil años de antigedad, sigue creciendo en popularidad debido a que sus fórmulas son aplicables hoy en día a muy diversos aspectos de la lucha por la vida.

La maravillosa historia de la astrología. Mauricio Puerta. Elektra. 207 páginas. Bogotá, 1993.
La astrología entendida como una forma de relacionarse con la vida, a través de símbolos y arquetipos y como un conocimiento oculto dentro de la mitología, la religión y la historia de los pueblos. Guía indispensable e introducción necesaria para una de las ciencias más antiguas y más desconocidas.

sábado, 24 de junio de 2017

Treinta años - Frank Báez

El siguiente es un poema de Frank Baéz, poeta dominicano, que recientemente fue citado por nuestro profesor de poesía John Galán Casanova (otro reconocido poeta y traductor). Báez, me parece, juega con la ironía y un poco con la hipérbole en este poema que nos advierte a todos de una vejez que podría comenzar a partir de los treinta. Es un gustazo leerlo. Que lo disfruten.


Treinta años 

 

Dentro de unas semanas voy a cumplir treinta años.
Comenzarán a salirme arrugas,
patas de gallina, papada.
Me crecerá de pronto un bigote tercermundista.
Perderé habilidades.
Adquiriré complejos.
Me pondré paranoico
ante la inminente caída del pelo.
Mi cancelación.
La cara en el espejo.
La disminución de neuronas.
El matrimonio.
Las deudas.
Las enfermedades de transmisión sexual.
La impotencia sexual.

A los treinta ya no enfrentas la vida
como un cazador de búfalos
sino como un tráfico que dirige el tránsito
y que teme que lo atropellen
y es que tienes más posibilidades de morir
que por ejemplo a los veintiuno
que fue la edad en que tomé una guagua a Cabarete
y me pasé la tarde y la noche sentado en la playa
mirando las olas del mar
y pensando en que caminaría entre las aguas
hasta ahogarme
como lo hizo la poeta uruguaya,
aunque al final desistí pensando en todos los poemas
que me faltaban por escribir.

O la vez en que estaba con una mujer ajena en un carwash.
O el tiroteo en Plaza Central.
O el año pasado que me metí en el mar
con un amigo ruso y las olas nos embistieron
semejantes a una manada de toros
que pensé que de esta no me salvaba nadie.

Llegar a los treinta gordo y con las posibilidades
de disfrazarte de Santa Claus en Navidad.
Tomando pastillas. Jugando la lotería.
Comprando productos bajos en calorías.
Empeñando prendas, licuadoras, anillos.
Visitando un psicólogo a escondidas.
Bebiendo los lunes con el equipo
de softball de la compañía.

Tener treinta y ser el hazmerreír de los poetas
de veintidós y veinticuatro.
Las musas siempre se van con los jóvenes poetas.
Tacharán mi teléfono y mi dirección de sus agendas.
Finalizada mi carrera de poeta
escribiré mi obra completa en el campo.
Todo mi público será un sarcástico gato.

A los 20 uno escribe poesía como si fuera un reactor nuclear.
A los 30 uno escribe como si fuera el operario del reactor nuclear.

Atravesaré los treinta sobre una tabla de náufrago
soñando que los cuarenta serán peores o mejores.
Triste como un vendedor de zapatos del Conde
retornaré de la oficina tarde en la noche.
No sólo tendré los zapatos mojados por la lluvia
sino también el ruedo de los pantalones,
las medias y los pies.

domingo, 18 de junio de 2017

Libro de El Rey Salomón

Según la Biblia el Rey Salomón fue iluminado por Dios y le fue concedida la sabiduría y el entendimiento. Así logró gobernar Israel y darle grandeza a su pueblo. A Salomón se le atribuyen dentro de las Sagradas Escrituras gran cantidad de Salmos, el Cantar de los Cantares y el libro de la Sabiduría, sin embargo según la tradición negada por la Iglesia, Salomón también habría escrito un manual para invocar a seres del más allá.

La Llave Menor Salomón es el nombre en español del libro de invocaciones y conjuros  atribuido al Rey Salomón. Apareció en el siglo XVII,  fue escrito  en varios idiomas  antiguos, entre ellos latín, griego y musulmán. Su nombre original es Lemegeton Clavicula Salomonis. Es uno de los grimorios (libro de fórmulas mágicas usado por los antiguos hechiceros) más importantes en la historia de la magia y la hechicería.
La Llave Menor de Salomón, junto a los evangelios apócrifos,  es uno de los libros que fueron guardados con más recelo por la Iglesia Católica y cuya veracidad fue negada. El compendio da conjuros y fechas precisas  para invocar demonios y ángeles, maneras de pronunciar correctamente los nombres de éstos y otros datos importantes para hechiceros. Según este libro la correcta pronunciación es vital para el control del espectro invocado. Contiene un manual para elaborar recipientes  donde almacenar a los invocados con sus respectivos sellos.

El libro clasifica y jerarquiza, tanto a los ángeles como a los demonios, utilizando títulos de la nobleza medieval. Para muchos escépticos esto es indicio de la falsa autoría del Rey Salomón, ya que los títulos nobiliarios como Duque, Conde, y Marqués no existían en su época. Según los detractores el libro puedo haber sido obra de Salomón pero la versión que conocemos está alterada ya que pasaron 17 siglos antes de que este texto viera la luz. Para los creyentes hay un explicación que basta: el Rey había sido iluminado de tal manera que se adelantó a la historia, él sabía que el libro sería mejor entendido en esa época de la historia.

Invocaciones, sellos y la técnica
El libro está dividido en cinco partes. Ars Goetia, primera parte del libro, contiene las invocaciones de setenta y dos demonios que según el libro, Salomón encerró en vasijas de bronce junto a sus sellos. Ars Theurgia Goetia, sección dedicada a los espíritus aéreos,  contiene la invocación de treinta espíritus y sus sellos, con la ayuda de estos se pueden conocer  los secretos más íntimos de los seres humanos y fabricar objetos. En Ars Paulina hay una descripción de cómo invocar ángeles y hace una analogía entre ángeles y signos zodiacales para otorgar poderes al invocador.

Otro de los capítulos del libro es  Ars Almadel, aquí se encuentra información para fabricar los sellos de cera que se utilizan para controlar a los ángeles y demonios. Ars Notoria, último de los capítulos, es una colección de oraciones  para dominar a los espectros invocados,  así como la guía para la correcta pronunciación de las oraciones y conjuros.

El libro considerado original, fue subastado en París en el año 1968, se desconose el paradero.

Más libros Prohibidos
Este libro no es el único libro prohibido por la Iglesia. El Index Librorum Prohibitorum fue creado en 1559 por la Iglesia Católica, allí se incluye la lista de los libros que, según la institución, atentan contra los mandatos de Dios. Muchos de los libros que han marcado  la historia del pensamiento humano se encuentran en la lista. Autores importantes como, Jean-Jacques Rousseau, Sartre, Thomas Hobbes, René Descartes y Nietzsche. La lista es larga y se terminó de actualizar en 1966. Muchos de los libros mencionados en esa lista ni siquiera llegaron a nuestros días pues fueron quemados.

jueves, 15 de junio de 2017

¿Cómo se forma un Egregor?


El Golem, según relata la novela de Gustav Meyrink, era una forma monstruosa corporizada surgida del miedo de la comunidad judía del Gueto de Praga. Se trata de una idea muy en boga entre los ocultistas del siglo XIX y XX, que denominaban "egregor" a estas formas densas o sutiles formadas por los pensamientos y sentimientos de un colectivo de seres humanos. El egregor supone que los seres humanos tienen una capacidad creadora en distintos planos mentales cuando se encuentran en grupo y, a través de un "ritual", son capaces de coordinar su pensamiento, deseo y voluntad. El "ritual" no tiene porqué ser un acto mágico, la realidad es que todo acto repetido periódicamente tiene la capacidad de crear un egregor. Un partido de fútbol, por ejemplo, tiene la capacidad de crearlo, miles de personas vibrando juntas, unificando su pensamiento, deseo y voluntad, gritando juntas las mismas consignas, es, sin duda, un moderno "ritual"; al igual, que una empresa, donde varias personas cada día repiten los mismos actos, con una misma idea y un mismo deseo.
El interés por parte de los ocultistas venía precisamente por la conexión que se establece entre los participantes y el egregor en cuestión, pues no es tan fácil desprenderse de un egregor, una vez creado, sus creadores y los participantes del egregor quedan de alguna manera vinculados a él, de manera que, como el Golem, cobra vida y se alimenta de sus pensamientos, sentimientos y actos, y al alimentarse de estas personas les va consumiendo el fluido vital, como un vampiro, siguiendo con el ejemplo de la empresa, las personas entregan su energía vital, su vida (muchas horas de su vida) a mantener el egregor. Esto no es ni bueno ni malo, de hecho, las Escuelas de Misterios siempre han trabajado con estas criaturas, al igual que las religiones, algunas de ellas denominan "dios" a lo que no deja de ser un egregor. Por tanto, tenemos muchas clases de egrégores. Pero lo que aquí nos interesa es cómo se crea y su naturaleza.

1.- ¿CÓMO SE CREA UN EGREGOR? Para crear un egregor basta con un "ritual". Rito es aquello que repetimos una y otra vez, puede contener oraciones, gestos, representaciones, etc. Lo importante es la repetición. En una Escuela de Misterios se lee un texto que nos coloca ante algunas ideas trascendentes, para elevar el pensamiento y estimular sentimientos elevados. Rituales sublimes crearán un egregor sublime, un partido de fútbol creará otro pero de naturaleza muy básica.

2.- NATURALEZA DEL EGREGOR. La naturaleza del egregor es mental, pues agrupa unos determinados pensamientos que se repiten en el ritual, pero también tiene una fuerza afectiva, capaz de conmover emocionalmente. Si el ritual se efectúa con una determinada intensidad y por parte de los participantes hay un compromiso grande, se puede lograr que esa fuerza mental-emocional "cobre vida", y ciertas fuerzas vitales puedan alimentar al egregor. Entonces el egregor dejaría de ser meramente mental-emocional para convertirse en un campo de vida, del cual los participantes podrán alimentarse-vitalizarse, a la vez que lo alimentan y le entregan su vitalidad.

3.- UTILIDAD DEL EGREGOR PARA LA ELEVACIÓN DE LA CONCIENCIA. El egregor va a alimentarse de pensamientos, sentimientos, deseos e intenciones de sus miembros, por lo que su bondad o maldad dependerá del estado de conciencia de los participantes. Es por ello que un egregor puede ser una herramienta muy útil en el proceso de elevación de la conciencia o puede ser un vampiro que se alimente de sus participantes, de ahí el Golem que se alimentaba de los miedos de los habitantes del gueto de Praga.

4.- INTENSIDAD DEL EGREGOR. La intensidad del egregor dependerá de la capacidad del grupo de "aislarlo", por ejemplo, en un templo consagrado a ese egregor, donde las personas que participan estén consagradas al culto y mantenimiento de la pureza del egregor, e incluso se identifican con él.

5.- EGREGOR AL SERVICIO DEL MUNDO. Un egregor puede utilizarse de forma centrífuga o centrípeta, pues se trata de un conjunto de fuerzas que se pueden proyectar para retroalimentar al egregor y a los participantes en sus rituales, o para irradiar la fuerza del egregor hacia el exterior en un acto de servicio a otros seres vivos. En este sentido la Sociedad Teosófica fue pionera en el trabajo con un egregor de forma centrífuga, hacia el exterior, con el trabajo de la Orden Teosófica de Servicio, fundada en el año 1908 por la Dra. Besant, y sobre todo, con sus rituales de sanación, proyectando pensamientos y sentimientos curativos hacia las personas enfermas. Estos rituales son, sin duda, uno de los trabajos más elevados que ha conocido Occidente en esta época, pues conectan con la compasión del Buda y los bodhisattvas, así como, con el mito del Santo Grial, que según la leyenda otorgaba la salud y larga vida. Los participantes en estos rituales debían mantener una dieta vegetariana por razones de pureza y por el servicio a los animales, como nuestros hermanos menores en la evolución de la conciencia.

miércoles, 14 de junio de 2017

Poemas a deshora

 

Angustia

Voy caminando,
De desazón en desazón
De angustia en angustia

Y de dolor en dolor
Y de recuerdo en recuerdo
Se me van los años que debían ser felices
La juventud

De vez en vez
Encuentro un lenitivo
Como una pompa de jabón
Breve

Y vuelvo al mismo camino
Largamente conocido
De espinas

Y sueño a diario
Con una felicidad
Que nunca llega

Un día, creo,
Dios me concederá
Una tranquilidad larga

Ojalá no sea
En ese instante
Antes del fin.

Ausencia

De noche
Hundida aún en la memoria
Fluye tu imagen
Invadida de nostalgia

Desdibujada por los meses
Y por los pasos
Sobre el asfalto
De esta vida de cemento

De noche
Bajo el océano onírico
Profundo y traicionero
Busco tu rostro

Y sueños estelares
Te claman
Una algarabia silenciosa
Te llama con violencia

Es la algarabia
De mi esperanza
Tambaleante y mendiga
Herida de muerte

De volver a verte
Fulgurante y renacida
Disponible y dispuesta
A todo o nada

Pero ya ves
Que estos versos
Nada pueden
Sino quejarse

De tu partida
Y de tu peso
En mi almohada confesora
De tu empadada ausencia.